Motivación en cuarentena

Buen día, mi nombre es Nicole y soy una montaña rusa de emociones.

(Esta es la parte donde todas ustedes dicen «¡Hola, Nicole!», en coro)

Llevamos casi 60 días de cuarentena, habíamos armado todos los objetivos para el 2020 y al tercer mes del año tuvimos que tirar todo por la ventana. ¿Cómo se sobrevive? ¿Cómo aprender a desaprender que la realidad que solíamos conocer, muy probablemente, ya no exista más? ¿Cómo mantenernos positivas durante todo este tiempo?

Bueno, no tengo todas las respuestas… pero puedo contarles un poquito más de lo que vengo implementando, quizás a alguna le sirva. Voy con mi listita de cabecera:

  • Paciencia: No hablo en joda cuando digo que muchas veces creo que la misión de mi vida es aprender a ser paciente (no sé qué pasará el día que lo aprenda). Es IMPOSIBLE llevar la cuarentena intentando llegar-al-final-de… básicamente porque no sabemos cuándo va a ser el final, ni qué va a venir después de ese ·final·. Así que lo primero, un bálsamo de paciencia a la mente, a nuestras emociones, y al resto. ¿Soy la única que está más irritable y tiene ganas de tirar todo al tacho cada 5 minutos? Bueno, acá es mejor hacer una mini meditación de 3 minutos, mirar el cielo, tocar a la mascota, respirar profundo, hacer el mate… y seguir. No vamos a tener TODAS las respuestas ahora, tampoco es necesario tenerlas. Mientras hagamos lo mejor que podemos hacer en la situación en la que estamos, vamos por el buen camino.
  • Día (semi) organizado: Esto para mí es la base de todo, tener la alarma prendida incluso cuando sé que no me voy a querer levantar hace la diferencia en todo. No es cuestión de tratarnos como si estuviéramos en el ejército, pero la realidad es que si no me obligo a la salir de la cama es probable que me quede hasta el otro día. Entonces los pasos consisten de armar la lista de lo urgente que quedó pendiente para mañana la noche anterior, poner la alarma, despertarme, dejar ALGO solucionado previamente (como el termo con agua caliente, por ejemplo), y empezar con algo simple pero que me va a sacar un peso de encima. Ver que lo pude cumplir es suficiente motivación para seguir con lo que está después en la lista, y así. Me di cuenta que lo que más me funciona en este momento es no intentar ver TODA la lista de pendientes de una, si no empezar con alguito, y seguir de a una cosa por vez, una hora del día a la vez.
  • Escuchar/ver/tocar cosas que motiven: Si estamos todo el día manteniendo charlas que son un bajón, viendo noticias constantemente, bajando la frecuencia energética básicamente… es muy posible que no tengamos ganas de hacer nada. Cada vez que me encuentro en esa busco algo rápido que me motive: una charla TED (duran 5 minutos algunas, y te explotan la cabeza), un párrafo de un libro que ame, un podcast, una lista de Spotify con música HORRENDA pero que me guste mucho (tkm Ricardo Montaner). No puedo controlar lo que pasa, puedo controlar la cantidad de información que dejo entrar, y eso ya es bastante. Aprovechar también a toooodas las personas que admiro que están volcándose a lo digital y comparten diariamente vivos, videos en Instagram o YouTube, lecturas gratis… es cuestión de buscar, y encontrar.
  • Tiempo para estar bajón: Parece joda, pero no. A mí me sirve MUCHO tener un rato donde me dejo estar en la tristeza, en la ira, en la incertidumbre, en la caca básicamente. Un rato, lo observo, lo proceso… y después sigo, mucho más liviana (puntos extras si para llorar ponés ALL BY MYSELF o algún tema bien de película, es probable que te pase como a mí y a los 10 minutos te estés riendo de vos misma).
  • Búsqueda de oportunidades: Desde capacitaciones gratuitas o a un muy bajo costo, hasta intentar conectar con otras emprendedoras, armar un grupo de WhatsApp para catarsis, encontrar nuevos caminos comerciales… Dedicar un ratito al día para algo que siga encendiendo nuestra llama emprendedora me parece CLAVE y es lo que ayuda a mantener la esperanza de que siempre hay algo nuevo por descubrir.
  • Conexión con el negocio: Revisá los cuadernos de cuando recién arrancabas, chusmeá tu Instagram o tus redes sociales, convertite en tu propia stalker. ¿Por qué empezaste? ¿A quién querías ayudar? ¿Qué ilusiones tenías? ¿Cómo querías cambiar el mundo? Seguramente desde la respuesta de esas preguntas puedas crear contenido valioso para seguir compartiendo con tu comunidad, y quién te dice, quizás sale un producto o servicio nuevo.

Espero que haya servido mi mini lista de motivación cuarentenil, no es ciencia ni me van a llamar de NASA por esto, pero es mi propio invento para pasar los días con la mejor actitud posible.